Exclusiva: Las transferencias del testaferro de Adán Chávez (+Documentos + evidencias)
Fuente: 6to Poder
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| Adán Chávez y Ricardo Fernández |
6to Poder conoció en exclusiva, documentos en
reserva de la Fiscalía sobre el caso de quién, hasta hace poco, era el
hombre fuerte de Adán Chávez, el hermano del Presidente. Su
nombre es Fernández Barruecos, el hombre que levantaba el teléfono y se
comunicaba, como nadie, con el hermano mayor del mandatario nacional y
que gracias a esa relación logró comprar el Banco Confederado.
Sumada a esta entidad, entre los meses de septiembre y octubre del año
2009, se convierte en el accionista mayoritario de Bolívar Banco, Banpro
y Banco Canarias de Venezuela y así se adueña del 5,1% del mercado bancario.
Porcentaje nada despreciable si se toma en consideración que el primer
banco del país, Banesco, tiene un alcance de 15 por ciento del sector
financiero.
Según los documentos obtenidos por 6to Poder, existía una simulación
en los balances, pues al ingresar el dinero de las colocaciones del
Estado, en ese misma fecha se registraban operaciones de compra de
títulos de valores (como bonos de la nación), y se vendían de inmediato a
compañías relacionadas con Ricardo Fernández Barrueco, para luego
negociarlas a través de Casas de Bolsa de su total confianza.
Fue entonces cuando comenzaron aparecen nombres de Casas de Bolsa
como U21. Sin embargo, en los balances financieros de los bancos
Confederado, Bolívar Banco, Banpro y Banco Canarias de Venezuela
reflejaban que los títulos se mantenían allí, como si nunca se hubiesen
utilizado, generaban una utilidad falsa al proyectar unos intereses que
no se recibirían por ser estos inexistentes.
El ciclo y destino de ese dinero estaba previamente planificado: con
esta combinación de instituciones financieras, Casa de Bolsa y empresas de “fachada” o “de maletín”, comenzarían a efectuar operaciones sin ningún tipo de limitación u obstáculo. Todas a favor de “compañías” relacionadas con el grupo liderado por Ricardo Fernández Barrueco.
Cabe destacar que en las cuatro entidades financieras ya
mencionadas, las empresas vinculadas al Grupo Fernández Barrueco estaban
reflejadas como los mayores deudores.
Eran otorgados créditos sin garantías, o con garantías insuficientes,
a empresas como Venarroz, Fextun Fábrica de Exquisiteces de Atún,
Pronuticos y Productos y Financiamientos Agrícolas C.A. Profinca,
Proarepa, A.T.C. C.A., Agrícola Cerro Azul, y otras más. Desde luego que
el otorgamiento de créditos y autorización de los mismos sin garantía,
viola los principios fundamentales para el otorgamiento de préstamos y
créditos.
En la legislación vigente, esto también se conoce como el proceso de
ocultamiento de dinero o bienes de origen ilegal. Y los subsiguientes
actos de simulación en relación a su origen para hacerlos aparentar como
“legítimos”, conlleva al incumplimiento de las leyes vinculadas con la
legitimación de capital. Otro aspecto importante a destacar es que en,
las normas venezolanas, existen restricciones para el otorgamiento de
créditos a personas naturales o jurídicas sin distinción vinculadas a
los personeros de la entidad. En todos estos casos, el punto vinculante
es que sólo con la firma de Fernández Barrueco, como accionista
mayoritario de estas entidades, se procedía a la aprobación de dichos
créditos.
Del informe de experticia contable, Fernández Barrueco resalta como
el propietario y tenedor de las acciones de los ya mencionados Bancos,
tras adquirir el paquete accionario a través de la empresa Galopy
Corporation International N.V., así como propietario de las empresas
beneficiarias de los créditos otorgados por las instituciones
financieras ya identificadas anteriormente.
Por otra parte José Gregorio Camacho, conforme a las actas de las
instituciones financieras, es el apoderado de la totalidad de las
entidades bancarias. Siendo también apoderado de la empresa Galopy
Corporation International N.V. (propietaria de las empresas relacionadas
con las entidades y beneficiarias del otorgamiento indebido de
créditos).
Camacho también figura en la composición accionaria de muchas
empresas que se utilizaban como eslabones de la cadena operacional desde
el punto de vista técnico, para lograr la apropiación de los recursos
de los ahorristas.
Es así que, a través de estas “empresas de maletín”, se tomaban los
fondos y se suministraban para el dibujo no solo para las operaciones
financieras de la compra del Banco Canarias por parte de Banpro, sino
también para las maniobras financieras usadas para el desmontaje de los
sobregiros en los bancos del Grupo Fernández Barrueco, que le había dado
a las empresas relacionadas con el dinero de los ahorristas.
Qué dirá Adán.
Hacer Click AQUI para ver documentos y artículo original.




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